EL ARTE DE PLEGAR PAPEL MONEDA

Luis Orlando Ortega es un Colombiano quien ha convertido el papel moneda venezolano en un Origami 3D.  En nuestra realidad vemos como el valor de esta moneda ha llegado a precios irrisorios donde una dulce equivale a un fajo de estos Billetes; sin embargo Luis Orlando ha visto otro valor en estos billetes: sus valores estéticos y porque no simbólicos, donde a través del Origami  3D , ha decidido realizar diversas artesanías desde las clásicas grullas, osos, serpientes, billeteras, helicópteros , entre otras figuras que son atractivas para locales y turistas. El señor Luis Orlando cuenta que la idea inició como un negocio familiar donde  bajaban figuras por internet ; en sus inicios se asoció con un muchacho quien trabaja este mismo concepto de papel moneda con Origami, pero ahora cada uno lleva su negocio. Es extraño percibir como un papel moneda oficial de un país se convierte en papel que parece de juguete , pero esta decisión de construir a partir de este material resignifica de nuevo el valor de estos billetes , de los cuales se especula que el papel , el material con el que está hecho el billete tiene más valor que el billete mismo.

 

Al observar los origamis del señor Luis Orlando es evidente la creatividad: el estudio de color y forma presente en sus artesanías. Luis Orlando nacido en Cúcuta, Colombia migró a sus 9 años de edad junto con su familia a Caracas, Venezuela donde vivió 50 años, se formó como diseñador de modas y trabajo por más de 24 años en una casa de diseño.

Es así como su entendimiento del color le ha  permitido el estudio de color de 21 billetes con los cuales busca combinar en cada uno de sus diseños de origamis reflejando  la economía que circuló en Venezuela desde el año 2013.

Ahora con todo el agradecimiento a este país que lo adoptó por 50 años dice el señor Luis

“La república Bolivariana de Venezuela ; yo la quiero mucho porque fue el país que me lo dio todo y hasta ahora estando en Colombia, continúa siendo el país que me lo da todo”

 

TEXTO Y FOTOGRAFÍAS: Andrea Ortiz Diaz